leasingSe trata del alquiler con opción a compra. Lo realizan tanto bancos públicos como privados e incluso empresas especializadas. Su gran atractivo son los beneficios impositivos que tiene.

A pesar de los tropiezos de los primeros tiempos, el leasing ( alquiler con opción a compra) se ha convertido en una dinámica herramienta de financiamiento. Un crecimiento que parece beneficiar sobre todo a las micro empresas y a las pymes y del que participan bancos públicos, privados e incluso empresas creadas especialmente para este particular mercado.

Entre 2003 y setiembre de este año, el leasing creció 805% medido en dólares, mientras que el PBI lo hizo, estimativamente, en el 89%, destaca un informe de la Asociación de Leasing de Argentina (ALA). Debido a sus ventajas operativas respecto de otras opciones crediticias, entre los doce meses que van de setiembre de 2013 a setiembre de 2014, el leasing se incrementó un 25%, mientras que los préstamos totales lo hicieron en un 21% y los préstamos prendario crecieron el 12%. Y en estos momentos, el total de las operaciones de leasing otorgadas suman unos US$1.500 millones, con una fuerte participación de las pequeñas y medianas empresas.

Estos, entre otros, son los datos que se dieron a conocer en el Tercer Congreso de la Asociación de Leasing de la Argentina (ALA) que se realizó en la semana con la presencia de funcionarios e invitados nacionales y extranjeros.

“El leasing es un instrumento muy bueno y tiene un diseño que lo hace muy apto para financiar los bienes de capital”, sostuvo Nicolás Scioli, titular de ALA y de Provincia Leasing. Y agregó que “el desafío que tenemos por delante es hacerlo conocido entre la gente, socializarlo, que las pymes y las personas sepan que disponen de un sistema muy apto para cubrir las necesidades de financiamiento”.

El leasing es una instrumento de financiación mediante el cual el financiador (dador, banco o entidad especializada), adquiere un bien indicado por quien solicita el mecanismo (tomador) para que pueda usarlo por un tiempo determinado (plazo) contra el pago de una cuota periódica (canón). Adicionalmente, al finalizar el contrato, el tomador puede adquirir el bien a un precio “especial” (valor residual).

Se trata de un mecanismo muy utilizado en los países desarrollados e incluso entre algunos vecinos, como Chile y Brasil.

José Luis Ceteri es contador especializado en temas tributarios y explica que “en el leasing hay varias ventajas impositivas. Uno de ellos es el pago del IVA que en lugar de pagarse todo junto, como sucede en cualquier compra, se abona mes a mes durante la duración del contrato de leasing. Otro beneficio es que permite la amortización acelerada en el pago de Ganancias, ya que en lugar de los diez años tradicionales para amortizar un bien, en el caso del leasing, se permite hacerlo en tres, lo que significa una clara ventaja sobre todo en períodos inflacionarios. Por el lado de los impuestos patrimoniales también hay ventajas, ya que al ser alquilado, el producto no ingresa al patrimonio de la persona y no integra el monto imponible en Bienes Personales. Por otra parte, y en el caso que el tomador se quede con el bien, se lo cotiza al valor residual, que es menor al precio del producto cuando se originó el leasing”.

Por estas cuestiones, entre otras, es que Scioli destaca que “las ventajas del leasing son concretas. Hoy, por los beneficios impositivos, el costo financiero de un contrato de leasing está tres puntos por debajo de un préstamo de Financiamiento Productivo, que cuesta el 19,5%”.

Fuente: Clarin

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