tecnologiaUna vez más nuestro país se encuentra ante una oportunidad histórica: avanzar hacia un modelo de producción industrial basado en la innovación, la investigación y el desarrollo tecnológico.

La vertiginosa evolución de la tecnología en los últimos 15 años generó modelos de producción inéditos, como la fabricación de partes, componentes y piezas con impresoras en tres dimensiones (3 D); tecnología que permite crear objetos reales a partir de modelos diseñados en computadoras. Este nuevo escenario encendió el alerta en los países líderes del mundo desarrollado.

El auge de las fábricas inteligentes o 4.0, una de cuyas claves es la tecnología de impresión 3 D, generó que Estados Unidos comenzara un intensivo proceso de recuperación de las industrias que en los 90 migraron a países asiáticos para producir a costos significativamente menores. Con esta iniciativa el intento de Barack Obama es reactivar la producción en origen, con alto valor agregado y bajo costo, asegurando la creación de miles y miles de puestos de trabajo.

Alemania lidera en Europa una transformación de similares características, donde los esfuerzos están puestos en el plan Manufactura 4.0, pensado con numerosos componentes de innovación y entrenamiento de mano de obra calificada, entre otros atributos que garantizan el elevado nivel de industrialización de la Nación que conduce Ángela Merkel. Por cierto, el mayor de la Comunidad Europea.

El desafío a nivel global ya está planteado. En nuestra Provincia, que representa el 50% del valor agregado industrial nacional y más del 41% del empleo en el sector, contamos con la decisión política y los recursos humanos y tecnológicos para afrontarlo. Y para comenzar a construir la Argentina 4.0.

La innovación tecnológica es la demanda del presente para asegurarnos el futuro. Resulta una herramienta esencial para incrementar la competitividad, calidad y productividad del entramado empresarial y emprendedor.

Las acciones de vinculación y transferencia del conocimiento entre los sectores de la producción y de la ciencia, llevadas adelante a través del Estado provincial en articulación con el sector privado, facilitan la generación de valor incorporando elementos de ciencia y tecnología en la producción de bienes y servicios.

La Comisión de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CIC), que actúa en la órbita de la cartera a mi cargo, integra una gran red de 36 Centros de Investigación y Desarrollo (I+D) propios, asociados y de unidades de vinculación tecnológica con alcance en las distintas regiones de la Provincia.

En el área de vinculación y transferencia, para facilitar la aplicación del conocimiento a la solución de problemas socio productivos, ofrece acceso a los Programas de Modernización Tecnológica; Crédito Fiscal; Apoyo a Incubadoras de Empresas, Parques y Polos Tecnológicos y EmpreCIC.

En materia de investigación científica la CIC promueve la incorporación, formación y consolidación de investigadores y profesionales científicos y tecnológicos, como así también, carreras para el personal de apoyo a la investigación científica. Además, ofrece un Programa de becas de iniciación y perfeccionamiento para alumnos avanzados y jóvenes graduados universitarios; subsidios a investigadores y a proyectos de investigación.

A través del Concurso de Ideas convocado anualmente por BA Innova, mipymes jóvenes con proyectos de innovación y/o modernización en desarrollo tienen la posibilidad de acceder a una línea de crédito creada con fondos de un fideicomiso para llevarlo adelante.

Los programas de la CIC fueron concebidos por el ministerio de la Producción como herramientas de asistencia a pymes que, en articulación con el Plan Estratégico Productivo Buenos Aires 2020 (PEPBA 2020), posibilita la asignación de recursos a las cadenas de valor priorizadas regionalmente, sin desatender las demandas de problemas y oportunidades que surjan en el resto del territorio provincial.

“En la próxima revolución industrial, los átomos serán los nuevos bits”, adelantaba en 2010 el investigador, periodista y escritor Chris Anderson. Es nuestra responsabilidad como dirigentes profundizar las acciones estratégicas a aplicar en materia industrial, productiva y de innovación, como el PEPBA 2020 y el Plan Industrial Nacional. De eso dependerá, en gran medida, el lado de la mesa en que nos encontrará la cuarta revolución industrial.

Por: Cristian Breitenstein:  Ministro de la Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos Aires.

Fuente: Infobae

Categories: NOTICIAS DEL SECTOR

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